Julio desayuna café y galletas.
Lo veréis desayunar en albornoz blanco, impoluto, con el pelo ligeramente alborotado y pantalón de pijama a cuadros.
Julio es de esas personas que transmite tranquilidad con su mirada. Por eso las cosas que hay en su casa están llenas de la misma paz. Colocadas en perfecta armonía, cada una con un significado. Cargadas de sentido, objetos que tienen su historia. Una historia que no siempre fue así. Una historia que ha hecho de él lo que aquí veis. Una historia...
...algún día os contaré la de Julio.
Blanco.
Su casa está llena de contrastes entre la luz blanca que entra por sus balcones y se mezcla con las arrugas de las cortinas, blancas tambien. Un lavabo antiguo, las sábanas recién puestas, su camisa. El albornoz.
Contrastan con el blanco algunos muebles en maderas viejas, las manchas de Napoleón, los suelos, su barba, el café...
La primera vez que vine a esta casa, las paredes dejaban asomar papeles pintados, testigos de las vidas anteriores que por allí habían pasado, capa por capa, como contando en gamas cromáticas cada etapa anterior. Había maletas en el pasillo y todas las puertas de las habitaciones estaban cerradas.
Hoy las puertas de su casa están abiertas, y el blanco del que os hablaba arriba ilumina el largo pasillo que conduce a la cocina.
Hoy, el blanco del que os hablaba arriba también nos ilumina a los que conocemos a Julio.
Hoy, el blanco del que os hablaba arriba también nos ilumina a los que conocemos a Julio.
Julio está haciendo algo maravilloso por amor. Así que estas fotos se las dedico al amor de la vida de Julio, que espero que esté leyendo este post.
Suena: For you_2012
Fotos: Mercedes Pérez, noviembre 2012