Hace bastantes años, justo cuando acababa de llegar a Madrid, una mañana de frío invierno llegué a coger un bus a las 8.00h de la mañana en manga corta. Recuerdo que el conductor me miró y me dijo: "Chicarrona del norte, eh?!"
Lejos de ser una chicarrona del norte lo cierto es que soy una persona calurosa por las mañanas y friolera por las noches. Veamos: una se levanta, se toma su café calentito, se ducha con agua muuuy caliente, se seca el pelo, todo ello corriendo, con prisas y en una casa perfectamente caldeada por la calefacción. Por mucho frío que haga fuera, la realidad es que mi cuerpo, después de ese ajetreo, necesita esa bocanada de aire frío, ese bofetón que termina de espabilarme.
Y mi problema siempre es el siguiente: nunca encuentro mi prenda de abrigo adecuada.
Bah, lo cierto es que lo que más uso son blazers o abrigos cortos. Me puedo tirar tooodo el invierno con ellos. Una buena bufanda, y si es necesario varias capas debajo. Como esta chica:
El caso es que complicadísimo encontrar este tipo de abrigo. Ni demasiado corto (que tape el pandero, por favor), ni tan largo que solo se me vean botas y abrigo, horror. No puedo con plumas, borregos y paños gordos...
Sin lugar a dudas, y después de años de investigación, mi prenda estrella para tooodo el invierno es el blazer de corte masculino. Estiliza, no me agobia y si tengo frío me permite meter cuantas capas quiera debajo. Pero, ¿por qué escasean? ¿no hay más gente como yo, que adora llevarlos casi todo el año? ¿Hay alguien por ahí a quién le pase lo mismo que a mí?