Después de haberme pasado la mañana en la comisaría de policía renovando mi DNI-e, os juro que la mente se me ha quedado en blanco. Hoy no puedo escribir sobre moda, ni ponerme con mis patrones, ni hacer fotos bonitas. Yo creo que el chip que incorporan los nuevos DNIs además de almacenar todos tus datos, tus huellas digitales y todo eso se quedan con tu mitad creativa del cerebro (el lado derecho, creo)). Ah, y con 10,20 euros que hay que pagar justo (no tienen cambio!)
Y es que no me puedo creer que después de haber pedido cita previa por segunda vez (la primera parece ser que el sistema no almacenó mis datos y me tuve que volver con las mismas), haber tenido que hacerme unas fotos horribles que me han costado 4 euros (más 2 euros del desayuno previo para poder cambiar porque las máquinas no admiten billetes), cuando ha llegado mi turno resulta que el flequillo me tapaba parte de la ceja derecha y he tenido que volver a repetir la operación foto (con bastante peor resultado, pero con las cejas visibles).
Total, que la gracia me ha salido por 23,30 euros:
1 euro billete bus casa-comisaría.
2 euros de desayuno para tener cambio para la primera tanda de fotos.
4 euros para la primera tanda de fotos.
1 euro para un botellín de agua que me he comprado en el chino para tener cambio para repetir la operación de las fotos (porque todos los establecimientos de alrededor de la comisaría están hasta las pelotas de que la gente vaya a pedir cambio).
4 euros (again) para la segunda tanda de fotos.
10,20 euros para el puñetero DNIe
1 euro billete bus comisaría-casa.
Y 3 horas de mi tiempo que no tienen precio + mi mitad derecha del cerebro.
Foto: Garance Doré