Una de las cosas que más me ha gustado de 2010, es que a pesar de haber vivido durante 18 años en Córdoba, nunca había disfrutado tanto de su provincia como este año. Creo que es algo que nos pasa a todos. Cuando vives o has vivido en una ciudad, conoces menos de ésta que aquellos que la visitan puntualmente. Tu día a día te impide ver más allá, y es cuando sales de esa rutina cuando observas desde fuera la belleza de algunas cosas que antes no veías o no te molestaste en conocer.
Uno de los pueblos más bonitos de Andalucía es Zuheros. Y allí nos fuimos los cuatro fantásticos a comer cochinillo, cordero, queso de cabra de Zuheros, paté de perdiz, croquetas caseras, aceite de oliva del de verdad (o mejor dicho, zumo de aceituna) y una buena ración de aire puro.
No podéis perder: el Asador Los Palancos para bajar el pueblo rodando (en la misma plaza del pueblo), las vistas desde sus miradores, la antigua estación de Luque para comprar zumo de aceituna (por la carretera Córdoba-Granada), la Cueva de los Murciélagos y la Hacienda Miverva, un antiguo cortijo y molino de aceite convertido en hotel rural para terminar la jornada tomando café junto a millones de olivos. (Necesito un post aparte para enseñaros todas las fotos que hice allí)
Zuheros (Córdoba), 30 de diciembre de 2010
Fotos: Mer / galletasdeante









