Una de las cosas que siempre he contestado cuando me han pedido opinión sobre vestidos de novia (qué gran pregunta, por cierto, a alguien totalmente contraria a este tipo de ceremonias), es que no hay que gastarse 3.000 euros en un vestido que solo te pondrás una vez.
Hoy, por cierto he visto uno sencillísimo (blanco y largo en Uterqüe). Sí, yo me casaría de Uterqüe. ¿Y qué? Me sentiría muchísimo mejor que gastándome lo que no tengo un vestido vulgar que llevarán 800 mujeres más ese mismo mes. Luego podríamos seguir con 800 vulgaridades más (tales como el arroz, los invitados, los puros, los hoteles casposos, las barras libres, la tarta, las sillas vestidas y los menús excesivos), pero eso lo dejamos para otro día.
Si me pillara mejor de pasta, estoy convencida de que vestiría de Valentino. Y una vez más, os dejo con algunos vestidos de novia que seguro que os dan alguna idea a más de una que estáis pensando en dar el sí quiero lejos de vulgaridades y convencionalismos y que dejaría a más de uno con la boca abierta.