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Unas fotos muy especiales: Tiretta Living.


Otro proyecto bonito en el que participamos Lupe y yo (weDo) hace poco, fue en la realización de las fotos de Tiretta Living, un proyecto con mucha historia detrás que se ha hecho realidad gracias a Elena Marón, a la que muchos (casi todos) conoceréis por su blog De boda con Marón.

Elena ha recuperado el mueble de caña, protagonista en su pasado, pues era un negocio familiar que ahora ha querido retomar para aportar a nuestras casas mucha personalidad, uniendo estilos muy diferentes y sobre todo: recordando algunos de esos muebles que hemos visto en casa toda la vida y dándoles una vida nueva en las nuestras.

En un espacio increíble: El Invernadero, proyecto de Cordero Atelier (y lugar donde por cierto, he decidido casarme... si algún día lo hago) pudimos hacer estas preciosas fotos que ahora ya también son parte de nuestro portfolio. Otra pequeña gran marca que se suma a todas aquellas con las que he tenido la suerte de colaborar en este último año.



¡Felicidades, Elena! 
Gracias por dejarnos ser una pequeña parte de esta preciosa aventura...
y muchos éxitos con Tiretta Living.

Fotografía:

algo tan tonto como un simple radiador...


Últimamente no paro de emocionarme porque mis fotos empiezan a estar en muchos sitios. Tantos que aunque intento controlarlos todos hay veces que ni siquiera soy consciente de la importancia que tienen en mi evolución profesional: blogs que siempre he admirado tremendamente: estar en Miss at la Playa con mis fotos para Pena Jewels, que alguna de mis bodas (mi querida Andrea) haya sido elegida por Casilda se casa como una de las novias más especiales de 2013, revistas de moda, marcas que me han ayudado a hacer mis sueños realidad... y un larguísimo etcétera.

Hoy le decía a una antigua compañera de trabajo que el camino no ha sido (ni está siendo) fácil. 
No recuerdo esos fines de semana en los que me sentaba a ver una peli en el sofá. Casi no tengo tiempo de viajar (si no es por trabajo) y apenas veo a mi familia. He aprendido a vivir semanas con 5 puñeteros euros y ha habido otros meses en los que he disfrutado de darme caprichos que casi me parecen obscenos. Trabajo a todas horas y cada fin de semana (incluso cuando me meto en la cama). Son los inconvenientes de hacer lo que uno quiere. Pero no se de dónde sacamos fuerza para hacer lo imposible. Y finalmente lo imposible no existe si hay GANAS y AMOR por lo que uno hace. 

Una de las cosas que más ilusión me han hecho estos últimos días es mi mini colaboración con SINGULARES MAGAZINE (gracias infinitas, María)

A María Marcet la tengo como referente por su inagotable fuente de inspiración: Tránsito Inicial. 
Y ahora soy una pequeñita parte de su equipo de colaboradores en Singulares:

Foto de Lupe Clemente
(y mi amiga y socia en nuestro weDo Wedding Photography)












Perdonadme el exceso de egocentrismo. Pero es que estas cosas os las tengo que contar; porque si no fuera por vosotros, nada de esto sería posible.


Podéis leer todo SINGULARES MAGAZINE aquí.

Esto no es publi y no hay pasta de por medio. 
Son GANAS y AMOR por lo que uno hace y necesidad de compartirlo con personas con nuestras mismas inquietudes.

Porque al fin y al cabo... ésto es tener un blog y ésto son las redes sociales. 



Fotos: Mercedes Pérez para Singulares Magazine
Madrid, enero 2013.


real fábrica (de recuerdos y #bonitismo para nostálgicos)

Ah, sí, ya recuerdo... A Ro la conocí la noche de la Vogue Fashion Night Out en el espacio de Federica & Co. Ya habíamos hablado alguna vez porque cuando me compré esta taza en París me interesé por las auténticas españolas... y entonces descubrí Real Fábrica, una tiendita donde echar la vista atrás y reconocer objetos, recuerdos, alimentos de cuando éramos pequeños... incluso de cuando nuestros padres lo eran.


Vamos, el sitio ideal para encontrar un montón de regalos especiales para nostálgicos empedernidos. 

Luego me volví a encontrar con Ro en la inauguración de la tienda de Olivia Soaps. Sí, aquel fiestón que montamos en Segovia y en el que compartí con ella un montón de risas. Creo que fue ahí donde me enteré que estaba preparando unas cestas preciosísimas ideales para regalar estas navidades. 


Y claro, ya tengo dos en casa...

Lo mejor de todo es que Ro me ha propuesto que hagamos un sorteo entre todos los que os pasáis cada día por aquí... y no un sorteo cualquiera sino de una de las cajas más especiales, la Navidad Deluxe:




Esta caja de regalos para Navidad, fabricada a mano de cartón duro, incluye productos para un momento salado: un loncheado del mejor jamón de la Sierra de Huelva, Jamón Ibérico puro de bellota Sánchez Romero Carvajal; una botella de vino rioja Cune; paté tradicional Bolado; Anchoas Arroyabe; bote de bonito en aceite de oliva Ortiz; aceite de oliva virgen extra La Cultivada, lata de 250 ml variedad Hojiblanca; una caja de colorante alimentario El Aeroplano y un tarro de cerámica de Sal de Ibiza, el Cristal de la Vida; y productos para un momento dulce: 2 sombrillas de chocolate, una tableta de chocolate con leche Amatller; miel El Quexigal Vega-Sicilia con su cuchara de miel mini de madera; una caja de pastillas de café y leche Dos Cafeteras; sardinas de chocolate; un bote de Marrón Glacé Posadas y para el paladar más exigente una caja de Amatlons. La caja también incluye un librillo que reúne las marcas españolas con más historia.


Participar es muy fácil! Solo son tres pasos:

     1) Dejar un comentario en esta entrada dejando tu email y contándonos qué producto os parece más divertido :)

     2) Hacerte fan de Real Fábrica Española haciendo click en Me Gusta.


Mucha suerte y espero que esta deliciosa cajita os llegue para que la compartáis con los que más queréis :)

¡Felices recuerdos!

*El sorteo se realizará el día 14 de diciembre 2012 y se comunicará al ganador a través de Facebook y por email

Fotos: Mercedes Pérez



festivales vintage, ¿existen?

Sí, definitivamente. Y MINI lo hizo posible.


Hace unos días estuvimos en un festival que hizo honor al pasado, un encuentro entre apasionados del motor y otros a los que el motor no nos importa tanto, pero sí la estética de los coches de los 60, 70 y 80, la moda, los objetos que aún podemos encontrar en casa de nuestros abuelos y un montón de cosas más: Jarama Vintage Festival.


Desde entonces, confieso que no me quito de la cabeza el tema de los teléfonos... ¡¡Quiero un Góndola como este!! El MINI... tendrá que esperar ;)



recuerdos. Falcon Enamelware

Recuerdos. Este verano ha estado repleto de ellos.

He recordado, ayudada por experiencias, vivencias y emociones completamente nuevas. Seguramente, los recuerdos se vuelven más claros, más vivos, cuando los vemos desde otra perspectiva. Cuando somos capaces de atrevernos a vivir otra realidad. Cuando le echamos valor y dejamos atrás nuestra estabilidad, nuestra comodidad, nuestra rutina y nos permitimos por fin soñar como nunca lo hemos hecho. 

Este verano me ha servido para darme cuenta de que los recuerdos no siempre han de ir asociados a la melancolía; muchas veces simplemente despiertan un sentimiento que estaba latente... y que está a punto de cambiarlo todo, porque, definitivamente, estaba ahí, esperando a que llegara este momento. 

Falcon es una marca que despierta en mí ese sentimiento, o más bien ese recuerdo. Recuerdo a los cacharros de cocina de mi abuela. Recuerdo a otros veranos. Recuerdo a comidas después de la playa, recuerdo a la arena en los pies y el olor a sal. Recuerdo de personas que ya no están con nosotros y que también estaban en aquella cocina. Deberíamos dejarla como estaba... No volver a pasar por allí y que el recuerdo permanezca. 

Volveremos a recordarlo cuando tengamos en nuestras manos objetos como este. Y haremos con el recuerdo solo lo que nosotros queramos hacer.


Estoy de vuelta.
Un poco menos joven (hoy cumplo 30 años), pero un poco más soñadora que de costumbre.

Más joven, al fin y al cabo :)

Fotos: Mercedes Pérez

ver la vida con filtros analógicos de 1979 y monturas de madera

Cuando llegaron a casa mis gafas de Shwood lo primero que hice fue darme cuenta de que sin lugar a dudas se trataba de la estrella de mi armario este verano. 

Lo segundo que hice fue probármelas, por supuesto, y transportarme a unas fotos de 1979, que andan en mi casa de un carrete de fotos que salió completamente naranja por un filtro que mi padre en aquella época metió en su Pentax, y que, visto el resultado, jamás volvió a usar.

Papá & Mamá en 1979

Aquella tirada de fotos siempre me ha hecho relacionar los filtros cálidos con aquel momento, aquel 1979 en que yo aún no había nacido, y ahora, con mis Shwood, puedo transportarme a aquel momento (inexistente en mi vida) cada vez que salgo a la calle.



Shwood son un equipo de jóvenes de Oregon que hacen las gafas más bonitas de madera que he visto jamás (y mira que he buscado...). Os puedo asegurar que huelen a madera auténtica, que quedan genial, no pesan nada y toooodo el mundo flipa con ellas. 


Las podéis comprar aquí y empezar a sentir lo que es ver con filtros analógicos de 1979 y monturas de madera.

Fotos: Mercedes Pérez


Outfit de domingo

Desde que era pequeñita, me acostumbraron a ponerme guapa los domingos. Era el día del paseíto mañanero, de ir a ver a los abuelos, de mañanas de sol y tardes tristes porque al día siguiente había que volver al cole.

Algo debe quedar de todo aquello, porque se me hace raro no salir a pasear un domingo por la mañana, especialmente si, como entonces, hace sol. Cuelgo entonces los vaqueros, y saco faldas y vestidos.


Caprichos de temporada recientes han sido la cazadora vaquera de Stradivarius, para usarla con vestidos y faldas (en mi caso jamás con pantalones) y esta preciosa falda plisada de Mango.


El broche lo ponen, el pañuelo de Markensita de seda, del que os hablé aquí y las preciosas botas cowboy que me compré hace un mes y medio en una zapatería vintage del centro de Gante.

Feliz domingo!

Fotos: Mercedes Pérez

vintage baby dress from 1950

Cuando una abre el baúl de los recuerdos encuentra cosas insospechadas. Aún recuerdo, cuando yo tenía unos 5 años y me disfrazaron para una fiesta del cole. Entonces llevaba este precioso vestido, de los años 50 que anteriormente hizo su uso como tal, y no como disfraz. Me gustaba tanto porque tenía muchos volantes, y por su blanco impoluto a pesar de los años.

Luego, después de la fiesta, los domingos de aquel invierno me seguía disfrazando con él. Entonces hacía de hada, con una varita llena de purpurina y que terminaba en una estrella. Al margen de las cursiladas, me hace gracia lo bonito que sigue siendo el vestido (que si fuera de mi talla aún lo usaría) y lo que me siguen gustando la purpurina y las estrellas.


Antes, en los 50 aún sería más historiado. Entonces empleaban almidones para dejar tiesas las telas. Ya tengo localizada la foto mía con el disfraz. Ahora me gustaría encontrar la de mi madre con el vestido.

Fotos: Mer
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